ASIA, INDIA Y NEPAL

Vuelta a MUMBAI y fin de la aventura.

Son las 7 y nos despertamos en el tren. Por la ventana vemos la parada de Mumbai y bajamos a encontrarnos con Estela que va en otro vagón.
Buscamos para desayunar y al no convencernos nada, volvemos al hotel en el que estuvimos los primeros días de Mumbai, el Hotel Singhs Internacional, donde nos están guardando las maletas.

Nos cambiamos, desayunamos y a la calle. Imprimimos los billetes del bus de Alsa y vamos a coger el metro, hoy nos vamos al barrio de Colaba.


Mercadeamos; casacas, camisetas, bolsos, pendientes, miramos miles de carteras, pero Mariano no se decide, normal, no tienen cremallera y a comer.

 

Decidimos ir al Leopold café que está recomendado en la Lonely y la verdad es que es un acierto; el aire acondicionado esta a tope pero la comida muy buena y aquí toman el último mango lassi del viaje, oohhh… Yo opté por una ensalada.

Por Colaba nos cuesta negociar con los taxistas, somos 5 y sólo dejan subir a 4. Mumbai es una ciudad más organizada y eso que es la ciudad más poblada de la India y la segunda del mundo, casi 14.000.000 millones de habitantes.
La gente, en general, se ve más occidental en cuanto a vestuario, aunque tiene situaciones anecdóticas como toda la India.
Mientras algunos compramos,  Laura saca unas toallitas higiénicas y una niña que pasaba por ahí las señala. Laura le explica que es para limpiar, y aun así la nena no para de llevárselas a la boca. Como  ve que le llaman la atención, le da unas cuantas y la niña corre hacia su madre, y suponemos sus tías y se las da; con que poco sacas sonrisas a la gente.
Toca volver al hotel, así que nos dirigimos a Churchgate. El metro va lleno pero como podemos nos hacemos hueco.

 Bien se vale de los ventiladores…
Tras unas diez paradas llegamos a Khart Road, la parada de nuestro hotel. Este ha sido nuestro último trayecto en metro, y lo hemos disfrutado… ya se nos está acabando el viaje.
Al salir del metro vemos que no hemos parado en el mismo andén de otros días y eso nos confunde. Damos varias vueltas y acabamos eligiendo el camino equivocado, pero bueno así vemos otro mercado.
Tras andar un rato, decidimos preguntar y efectivamente, vamos al revés, pero unos chicos muy amables nos acompañan un trozo y arreglado.
Ya en el hotel, nos dejan una habitación durante dos horas para que nos podamos duchar, cambiar y arreglar la maleta que ya nos vamos.
Cenamos en el hotel, último cheese naan con tortilla. El cheese naan nos ha encantado a todos, y a mi me ha salvado algunos días, ya que es un pan que en algunos sitios lo hacen sólo con harina de garbanzo que está buenísimo. Hay que preguntar si es solo de garbanzo porque a veces es de mezcla de harinas, pero en algunos sitios lo hemos encontrado de garbanzo, así que los celíacos podemos comerlo. Enseña una tarjeta con los ingredientes prohibidos y así te aseguras de que lo han comprendido.
 
Casi no nos queda dinero, así que decidimos gastarlo en el pub del hotel. Haciendo cálculos vemos que no nos llega, así que pagamos algo con Rupias, otra parte con Euros y otra con los dolares que nos dieron en la frontera con Nepal.
Nos bebemos dos globos terráqueos de cerveza y aun nos invitan a unos tapones.
Brindamos por todo lo vivido y nos damos cuenta de que ya se acaba, uffffff que penita, pero hay que seguir, son la 1.30 de la madrugada y tenemos que irnos al aeropuerto, nos queda un largo viaje.
A las 2.15 ya estamos en el aeropuerto, y entre controles y papeleos se pasa super rápido. En el control de pasaportes, les da por cambiarse de fila, y error… yo paso enseguida y al resto les toca el típico tocapelotas que, en fin…no le parece bien el nombre de nuestro hotel (el que había cambiado de nombre).
 Desayunamos algo en el aeropuerto y a embarcar rumbo a Estambul. El vuelo va perfecto, algunos duermen, otros a leer y escribir…yo voy leyendo el diario de Laura y parece mentira que ya estemos volviendo, la de cosas que hemos hecho este mes…
Ya en Estambul, paseamos por la Terminal, y nos encontramos a unas chicas con las que coincidimos en el vuelo de Ida, momento curioso. Nos contamos el viaje mutuamente, compramos algún dulce y a volar.
Una vez en Madrid, y con un aterrizaje bastante malo, (las chicas lo pasan un poquillo mal) y las manos de Mariano y mía acaban algo chafadas, nos toca despedirnos de Laura.
Que penita, han sido muchos días y muchas cosas compartidas y vividas.
Los de Huesca, nos vamos a pillar el bus que nos dejará en Zaragoza sobre las 23.00. A mitad de camino, el bus para y nos comemos entre los cuatro el último paquete de jamón serrano que me quedaba, tanto guardar casi vuelvo a casa con comida. Llevamos ya casi un día de viaje.

Allí ya nos recoge el papa de Estela, en menos de una hora estamos en Huesca y vamos llegando cada uno a nuestra casa, la familia nos espera con muchas ganas. Sin duda, dos países para vivirlos y a los que estoy casi segura que alguno de nosotros, volveremos.

INCREDIBLE INDIA & NEPAL

 

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