ASIA, CHINA, CHINA EN 25 DÍAS, Sin gluten

Viaje por China en 25 días: La capital de China, BEIJING.

Llegamos a Beijjing o Pekin para los hispano hablantes y algunos ciudadanos más como los alemanes o rusos, a las 5:15 de la madrugada en un tren cama desde Pingyao a la estación del Sur. Nuestro hotel, el Beijing Zhong An Hotel está a 10 minutos caminando, adentrándote un poco en un hutong.

El hotel está bastante bien. Nos tocó esperar un poco en la recepción, mientras otros clientes hacían el check out pero genial. Nos atendieron en inglés, y a pesar de ser las 6:00 de la mañana, nos dieron ya nuestra habitación, cosa que nos vino fenomenal para darnos una ducha. Decidimos probar el desayuno del hotel porque la verdad que en el tren mucho no habíamos cenado y teníamos hambre. Yo me comí casi dos platos de arroz blanco con huevo y verduras, tipo el tres delicias que dan en los restaurantes chinos de España, pero más rico. Eso y unos huevos duros es lo único apto que vi. Mis amigas tomaron algo de bollería china, pero no les gustó mucho. El café que tenían iba mezclado con leche así que decidimos irnos y tomarlo en otro lugar.

Precio del desayuno: 28 Rmb y poco occidental.

Como en casi todas las grandes ciudades de China, siempre hay un Family Mark cerca y aquí no iba a ser distinto. Cogimos unos cafés y algo de picar y andamos hacia el metro.

Nuestra boca de metro era Línea 2, Beijing Railway Station 北京站 y al ser salida de la estación de tren, había bastante gente. Vimos varias colas y nos dimos cuenta de que había que sacar el ticket de metro en unas taquillas que había en la misma plaza. De esta forma, se entra de una forma más ordenada a través de un circuito de vallas, porque aquí en China, realmente hace falta que dirijan a la gente porque se podrían general avalanchas.

Descargarse la aplicación Metro Man es un acierto y funciona off line. Te dejo el enlace a otro post donde te hablo de apps útiles, sobre todo en China.

Nuestro plan para hoy era ver el Templo del Cielo, el Palacio de Verano y el Templo Lama, y al atardecer ir a alguna zona de Hutongs.

Para llegar al Templo del Cielo hay que ir hasta la parada Línea 5, Tiantan Dongmen 天坛东门, salida A. Al salir es según sales a la derecha, y en menos de un minuto ya ves la entrada al recinto y las taquillas. Este trayecto en metro cuesta 3 Rmb.

Templo del Cielo 天坛 Tiāntán

El horario para visitar el Templo del Cielo es de 8:00 a 17:30 horas de abril a octubre y de 8:00 a 17:00 horas el resto del año. El precio es de 35 Rmb o 15 Rmb con carnet de estudiante. Incluye templo y parque.

El horario para visitar el parque en el que se encuentra el templo es de 6:00 a 22:00 horas de abril a octubre y el resto del año, abre a las 6:30 horas. Comprar tickets solo puedes hasta las 20:00 horas.

Originalmente era un escenario para los solemnes ritos realizados por el emperador de la época, conocido como el Hijo del Cielo, quien oró aquí por las buenas cosechas. Está formado por un conjunto de edificios y el más destacado es el Salón de Oración para las Buenas Cosechas.

La primera vez que estuve en Beijing no me dio tiempo a verlo así que esta vez no podía perdérmelo.

Si tienes tiempo puedes pasear por todo el recinto que consta de 267 hectáreas, ahí es nada.

Nosotras queríamos llegar al Palacio de Verano, así que volvimos sobre nuestros pasos y entramos al metro. Teníamos una hora de trayecto, porque este palacio está algo alejado.

El trayecto desde el Templo del Cielo tiene dos cambios de línea hasta la parada Beigongmen 北宫门 de la línea 4 que es donde tienes que bajar para el Palacio de Verano.

Palacio de Verano  颐和园 Yíhéyuán

Tras llegar a la parada Beigongmen, solo tienes que salir por la salida C y andar unos metros hasta llegar a las taquillas.

El horario es de 6:30 a 18:00 horas de abril a octubre y de 7:00 a 17:00 horas de noviembre a marzo. La entrada cuesta 60 Rmb en temporada alta, y 50 Rmb en temporada baja. Aceptan carnet de estudiante.

Fue construido en el año 1750 por el Emperador Qianlong como lugar de descanso y para escapar  de las calurosas temperaturas de la capital y de la Ciudad Prohibida durante el verano.

Se suele entrar por la puerta norte y pronto ves  Suzhou Street desde arriba. Allí hay pequeños puestos donde comprar algún detalle.

La siguiente parte del recorrido te lleva a subir bastantes escalones por la Colina de la Longevidad. Si el día está despejado las vistas son pura paz. Durante la subida vas viendo el Templo Tibetano o de las cuatro estaciones, la Torre del Incienso budista y distintos rincones donde ir tomando un descanso y disfrutando de esta parte del Palacio de Verano más tranquilamente, ya que es la parte menos masificada.

Una vez abajo, al otro lado de la colina y caminando entre un bosque donde los emperadores y su familia debían dar unos buenos paseos, llegas al Barco de Marmol que fue encargado en 1890 por la entonces Emperatriz Cixi, quien lo usaba para disfrutar de las vistas del lago, pues tenía miedo de montarse en un barco para navegar.

Si continuas por el puente y bordeas el barco, llegas al Gran Corredor. Fue construido para que la madre del emperador pudiera pasear sin recibir directamente el sofocante calor y tuvo que ser reconstruido en 1886 porque sufrió serios daños tras la Segunda Guerra del Opio.

Estos niños también quisieron resguardarse del sofocante calor de julio.

Este paseo transcurre a lo largo de la orilla norte del Lago Kunming. Es un lago artificial digno de ver. Tiente tres grandes islas, jardines tradicionales y un puente que corta en diagonal la parte sur del lago, el cual se asemeja mucho al famoso dique Sudi, del Lago Oeste  西湖 Xīhú, de Hanghzhou.   Para los que hayáis estado en Hangzhou, este lago os traerá muchos recuerdos.

Al Palacio de Verano le puedes dedicar todo el tiempo que quieras, pero yo las veces que he estado, creo que con 2 horas es suficiente.

A la salida, buscamos algún restaurante para comer y no había nada, pero si andas en dirección al metro Xiyuan, Línea 4 encuentras una zona con varios restaurantes. Tras comer, nos metimos en el metro para ir a Yonghegong, para ver el Lama Temple. Cierra a las 16:00 así que llegamos tarde y tuvimos que dar media vuelta.

De nuevo en el metro, compramos tickets, a 3 Rmb el trayecto, para ir hasta la parada Nanluoguxiang, salida E. Esta es una zona donde pasear por un Hutong y también una calle con pequeñas tiendas y bares con encanto. Cuando cae la noche, las luces le dan un toque más especial. Como curiosidad puedes encontrar varias tiendas donde venden churros como los de España, o eso parece, porque no los probamos.

Acabamos por esta zona la tarde y caminamos un rato hacia otra boca de metro para volver al hotel, que estábamos agotadas y, al día siguiente íbamos a la Gran Muralla.

Nos levantamos pronto, que a las 7:30 nos venía a recoger un conductor para llevarnos a Mutianyu. Se llama Wei y el contacto nos lo pasó mi amiga Adriana. Si alguien quiere ir de esta forma, decirme y os paso su WeChat para contactar con él.

La Gran Muralla China, zona 慕田峪 Mù tián yù

El trayecto en coche dura 1:30 aproximadamente. Wei nos acompañó hasta las taquillas y aquí al ver el teleférico empecé a dudar de si subir o no. Tengo algo de vértigo y me cuestan las alturas.

Hay tres opciones en esta parte de la Muralla China:

Subir en telesilla y bajar en tobogán, subir y bajar en teleférico  y subir y bajar andando.

Para quién no tenga miedo a las alturas, te dejo el enlace al post de una amiga que ha hecho la opción telesilla-tobogán ya unas cuantas veces. Mis amigas se decantaron por la opción teleférico (la cabina está cerrada y subes a la parte más alta de la Muralla) y yo, finalmente, subí andando.

La Muralla China está catalogada desde 2007 como una de las 7 Maravillas del Mundo Moderno, y sin duda, lo es. Fui construida y reconstruida entre el siglo V a.C. y el siglo XVI para proteger la frontera norte del Imperio chino de los ataques.

El horario para visitarla es del 16 de marzo al 15 de noviembre, de 8:00 a 17:00 horas y del 16 de noviembre al 15 de marzo, de 8:30 a 16:30 horas.

Gastos fijos: El bus que te acerca a la Muralla desde las taquillas cuesta 15 Rmb, la entrada al recinto 45 Rmb, 25 Rmb con carnet estudiante.

Si eliges la opción andando, ya no tienes que pagar nada más, y en 20 minutos a paso tranquilo estás arriba. Si eliges la opción telesilla + tobogán o  la opción teleférico, son 120 Rmb más.

Bajar en el tobogán solo es posible si compras el ticket telesilla + tobogán. A mi me hubiera gustado bajar en el tobogán pero no era posible.

El día había empezado lluvioso pero en cuanto llegamos a la Muralla, paró y se quedó buen día, sin mucho sol, que vino bien para soportar el calor.

Me hubiera gustado estar con mis amigas, pero al no llevar ellas móvil no había forma de encontrarnos de no ser por casualidad. Lo que hicimos fue quedar en que en 2 horas y media desde que nos separamos, ellas pedirían un teléfono para llamarme y ver como íbamos.

Yo como os he contado, subí andando, y aunque a priori no lo pensaba, la experiencia de recorrerla en soledad me resultó muy gratificante. Hubo ratos en los que caminaba totalmente sola.

La niebla no dejaba ver a larga distancia pero sin duda fue uno de los momentos más intensos del viaje.

Estuvimos algo más de 2 horas y media ellas en su zona y yo en la mía. La gente aquí te para para hacerse fotos contigo y lo que más me llama la atención es que muchos de ellos hacen selfie y solo se ve tu cara y la suya.

En cuanto me llamaron mis amigas, yo comencé a bajar por unas escaleras que van junto al tobogán y ellas fueron a la cola del teleférico. Abajo tuve que esperarlas un poco y ya cogimos el bus hasta la zona de taquillas donde nos esperaba nuestro conductor Wei.

Le dije que nos acercara hasta el Templo Lama y ya de allí el se fue.  Este templo cuesta 25 Rmb y recordar que cierra a las 16:00. Hasta llegar a los templos pasas por un paseo flanqueado por árboles ginkgo biloba, que tienen esa hoja tan característica. Este templo si tienes tiempo en Beijing, es bonito, pero si llevas días viajando por China, no diría que es un imprescindible. Muy cerca está el Templo de Confucio, pero nosotras preferimos volver al metro e ir hacia la zona de Wangfujing para ir a comer que ya nos moríamos de hambre. Parada Wangfujing, salida B1.

La tarde nos la tomamos con bastante relax, paseamos, entramos a una librería muy grande que tenía libros en español, echamos café. En esta zona habíamos quedado a última hora con mi amiga Adriana, que vive en Hanghzou conmigo y dos amigas más que venían a verla.

Sobre las 20:00 nos juntamos y fuimos a ver el Mercado nocturno de Wanjfujing, en la misma calle.

Aquí lo típico es ver los puestos de insectos y los más valientes, probarlos. Nosotras íbamos a cenar a un sitió típico de dumplings así que nos saltamos el plato de insectos. Dumplings para celiacos no hay, de hecho no he conseguido encontrar aun, pero tenían arroz y verduras. Dormíamos en el mismo hotel, así que las 6 nos volvimos juntas en el metro.

Al día siguiente, día 20 de julio ya, tocaba conocer la Ciudad Prohibida. Yo la otra vez que estuve aquí no tuve tiempo de verla.

Plaza de Tiān’ānmén 天安门广场 y la Ciudad Prohibida 紫禁城 Zǐjìnchéng

Cogimos el metro en la zona de nuestro hotel y fuimos hasta la parada de Tian`anmen East. Nada más salir del metro ya empieza una zona de vallas para organizar a la gente, muy típico de China y aunque a veces resulte un poco pesado, es útil para que no se produzcan problemas mayores.

El calor a las 9:30 de la mañana ya era intenso, y la entrada hasta la zona donde se encuentra la foto de Mao estaba bastante llena de gente.

Muchos chinos tienen total adoración y lo consideran un símbolo de la nueva China.

Justo a tu espalda, según miras la Puerta de Tiananmen, está la Plaza de Tiannanmen, con un aire muy soviético. Para llegar a ella debes buscar un paso subterráneo y llegar antes de las 17:00 o, no podrás entrar. En ella está el Mausoleo de Mao Zedong con su cuerpo embalsamado.

Para entrar a la Ciudad Prohibida es justo a la derecha de la imagen de Mao. Tras pasar por varias puertas llegas a la zona de taquillas. La entrada la puedes reservar online o comprarla allí. Nosotras la compramos allí directamente, en unas taquillas que hay a la derecha, que la verdad pasan algo desapercibidas.

El horario es del 1 de abril hasta el 31 de octubre de 8:30 a 17:00 horas y del 1 de noviembre hasta el 31 de marzo de 8:30 a 16:30 horas.

El precio de la entrada son 60 Rmb en temporada alta y 40 Rmb en temporada baja. Aquí no hacen descuento con carnet de estudiante.

El tiempo para ver este majestuoso complejo arquitectónico ya depende de tus gustos y el tiempo que tengas. Si te gusta conocer la historia, te recomiendo coger una audio guía. Los pabellones son muy similares y te puede resultar muy repetitivos si no sabes muy bien para que se usaban y todo lo que hicieron aquí los emperadores que se sucedieron durante más de 500 años desde el siglo XV.

Como veis, había bastante gente.

A mi personalmente, no es el lugar que más me ha gustado de Beijing, me resulta muy igual a otros templos aunque a lo grande, pero creo que si merece una visita.

De aquí, caminamos hasta la calle Wangfujing, diría que casi 1 hora. Allí fuimos a comer a un restaurante que se llama The Grandma´s 外婆 家 Wàipó jiā, es una cadena que está en distintas ciudades de China y sobre todo, en Hangzhou vamos muchas veces. Puedes comer por 40 Rmb por persona y todo riquísimo. En esta calle está dentro de un centro comercial.

Comimos tranquilamente y luego nos tomamos un café en el mismo centro comercial. Hoy volvíamos en tren a Hangzhou así que debíamos volver al hotel a coger las maletas y luego ir a la estación de tren.

Cuando ya estábamos en la boca de metro, nos dimos cuanta que no teníamos la cámara de fotos. Volvimos corriendo al restaurante y no estaba. Al principio pensaba que me estaban engañando, pero probamos en el bar donde habíamos echado el café y nada más vernos, la chica nos dio la cámara sin tener que preguntar. Que alivio, sobre todo porque estaban todas las fotos del viaje.

En China sería muy raro que te robaran, pero nunca sabes quién la ha podido encontrar.

Volvimos al metro, cogimos maletas en el hotel, compramos algo de frutos secos y bebidas para el camino y nos fuimos para la estación de tren, que teníamos 4 horas por delante.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.