ASIA, CHINA, CHINA EN 25 DÍAS, Sin gluten

Viaje por China en 25 días: GUILIN y YANGSHUOu

A Guilin 桂林 llegamos desde Hangzhou en un vuelo de Air Asia por 616 Rmb, unos 78 €. Hasta el aeropuerto de Hangzhou fuimos en Didi (el Uber de China), pero en taxi cuesta lo mismo, alrededor de  134 Rmb. Tras un vuelo corto de dos horas 10 minutos llegamos a Guilin. Hay vuelos directos desde la mayoría de ciudades y a buen precio.

Está a unos 30 minutos en coche de la ciudad y hay buses que te dejan en el centro, pero como ya os he contado, el taxi en China sale bastante bien y ganas tiempo, así que, cogimos uno y nos dejó en la misma puerta del hostel, por 120 Rmb. Si reservas con booking, con la app en el móvil te muestra tus reservas en chino y así el taxista te lleva exactamente a tu destino.

Nuestro hotel estaba en pleno centro, no teníamos mucho tiempo para ver cositas de Guilin así que elegí  el Guilin This Old Place Int´l Youth Hostel. Está junto a los lagos y a unos 15 minutos de las Pagodas . Para cenar y tomar algo por la noche también estas cerca, el precio es muy económico y la habitación está genial.

Llegamos a media tarde, así que tras hacer el chek-in nos pegamos una ducha y salimos conocer algo la ciudad. Guilin es una ciudad eclipsada por su vecina Yangshuo 阳朔 y, es cierto que no tiene tantas cosas para ver, pero si tiene algún rincón que merece la pena.

En medio del Lago Shan está la Pagoda Sol y la Pagoda Luna. De noche las puedes ver así de bonitas.

Los dos próximos días habíamos contratado excursión con la agencia Wendy Wei Tours. La encontré buscando en google “guía en español para Guilin”. Una pareja había dejado un comentario en Tripadvisor y me puse en contacto con Wendy.

Que maravilla, la comunicación desde el principio perfecta. Le expliqué el tiempo que teníamos y nos preparó dos días inolvidables.

Nos levantamos, desayunamos en el hostel, (fruta, huevos revueltos, bacon, zumo natural y café) y salimos a la puerta que, a las 9:00 venían a recogernos.

El día se había levantado con algo de lluvia y Wendy nos explicó que íbamos a cambiar el recorrido para ir esquivando la lluvia.

Primer día de excursión:

YANGSHUO, mercado, vistas del Río Li, balsa por el río Yalong, pesca con cormoranes.

El trayecto hasta Yangshuo es de 1 hora y 20 minutos aproximadamente. Por el camino ya vas divisando sus famosas montañas cársticas y ves una China más auténtica, muy diferente a las grandes urbes.

Nuestra primera parada fue en un pueblo para conocer el día a día en su mercado tradicional. Nos explicó un poco como es la vida allí y fuimos recorriendo todos sus puestos. Éramos las únicas occidentales así que, todos nos sonreían y eran muy amables.

De pronto vimos un circulo de gente y nos pusimos a cotillear.

Era algo así como el curandero del pueblo. Llevaba un collar de cuentas en la mano y lo movía haciendo círculos sobre la cabeza de un señor del pueblo. Después, le puso un pañuelo en la cabeza mientras el señor sujetaba un palo de incienso con un dedo, al cual le colgaba una botella de agua. Todos estaban muy atentos. Nos explicaron que hay gente, sobre todo en zonas más rurales que tiene ciertas supersticiones y creencias.

En este mercado está todo distribuido por gremios, está la zona de alimentación, cestería, ropa, “brujas” para encontrar pareja, peluqueros… A estos últimos les preguntaron si se animaría a cortarnos el pelo y dijo que si, pero nosotras no nos atrevimos la verdad.

Volvimos a la furgoneta y nos dirigimos hacia la colina Xianggong. Hay que subir unas escaleras durante 10 minutos y, voilà, una de las vistas más impresionantes que hemos visto hasta la fecha.

Durante unos minutos nos quedamos calladas, simplemente sintiendo la magia de este lugar que la naturaleza ha creado. Las vistas del Río Li son una auténtica pasada, parece que estas mirando un cuadro hecho con acuarelas. Dicen que se parece a la Bahía de Halong (uno de mis lugares pendientes).

Una vez abajo aprovechamos para ir al baño; decir que en China hay baños casi en cualquier sitio y, aunque sean de suelo, algunos no están nada mal.

De vuelta a la furgoneta fuimos a un pueblito a comer. Wendy se preocupó muchísimo de averiguar que podía y que no comer un celiaco. Fuimos a un lugar de comida típica de Guilin, de sopas y noodles.

Mi sopa de fideos de arroz con verduras y carne riquísima y con mi camiseta “no contengo trazas de gluten” de Carita bonita.

Con el estómago lleno fuimos en la furgoneta a un lugar donde alquilaban bicis para ir a coger la balsa con la que íbamos a recorrer el río Yalong. El plan inicial era bajar por el río Li, pero con las lluvias de los días anteriores, era algo peligroso así que nos propusieron coger bicis y navegar por el Yalong. Nos pareció perfecto. Con la bici vimos y nos adentramos en este paisaje de ríos y montañas que parece un decorado de película.

Antes de montar en la balsa, una señora que hacía coronas de flores se acercó a nosotras y, tras practicar con ella algo de mis pequeños avances en chino, acabé comprándole una.

Nos hicimos unas fotos y cuando se las enseñamos se puso muy contenta de verse en la pantalla. Fue uno de esos momentos de los viajes que se guardan en el corazón.

El momento balsa por el río Yalong fue paz total. No había nadie más allí, lo recorrimos en dos baldas, Wendy con Maruxi, y Sílvia y yo.

Te ponen chalecos y un barquero conduce la balsa. No vi peligro, pero lo hacen por seguridad.

Al bajar con la furgoneta habían acercado nuestras bicicletas y hicimos el camino para devolverlas al lugar de alquiler. Seguía sin llover, ¡el plan de esquivar la lluvia estaba funcionando!, pero… justo al dejar las bicis, calló un buen chaparrón. Al poco, llegó la furgoneta para llevarnos a ver a uno de los pescadores que mantienen una forma tradicional de pesca que se llama “pesca con cormoranes”. Los cormoranes son unas aves que se zambullen en el agua para coger su alimento. El pescador y sus cormoranes forman un gran equipo. Normalmente al atardecer, el pescador erguido y con una lámpara en su balsa se adentra en el río con sus cormoranes. Estos llevan una anilla en el cuello. Cuando los peces se acercan al ver la luz , las aves se lanzan a por su presa y vuelven a la balsa donde el pescador le saca el pescado apresado. Una vez que acaban, les quitan la anilla para que pesquen y se alimente a su aire.

Nos quedaba ver la famosa calle oeste de Yangshuo pero estaba lloviendo. Wendy llamó a Guilin y allí no llovía, así que volvimos y nos acompañó un rato por Guilin.

Vimos la Torre Xiaoyao, reconstruida en 2014, el Puente de la Liberación y subimos al restaurante del Hotel Viena donde pudimos ver desde un lado la Colina de la Trompa de Elefante y por el otro las dos pagodas, Ri Ta y Yue Ta iluminadas

Estuvimos por la calle peatonal ZhengYang donde puedes comprar detalles, dulces, y nos recomendó algún restaurante para cenar.

A la hora de pedir recuerda decir 不 辣 Bù là “no picante”. Cenamos unas verduras con setas y nos fuimos para el hostel paseando. Con la app maps.me te marcas los puntos y te facilita bastante el no perderte.

Seguno día de excursión:

LONGSHENG, aldea Ping´an, Terrazas de arroz de Longji, minorías Zhuang y Yao, comida en una casa típica (y sin gluten)

A las 9:15 nos pasaron a recoger, hoy íbamos a pasar el día con dos chicas más. El rato de furgoneta, algo menos de dos horas, fuimos hablando de viajes y experiencias.

Wendy explicándonos el recorrido que íbamos a hacer.

Nuestra primera parada fue la aldea Ping´an 平安, a casi 100 km de Guilin. A lo alto de esta aldea llegas subiendo unos cuantos escalones, si ha llovido pueden ser algo resbaladizos. Los caracteres 平安 curiosamente significan “seguro”.

En ella viven alrededor de 50 familias, la mayoría de la minoría Zhuang y algunas de la minoría Yao.

Las señoras además de vender los productos que cultivan, se ofrecen como porteadoras de tus maletas si te animas a dormir en uno de los hostel que hay en la aldea. Nosotras no lo hicimos, pero debe ser una experiencia muy auténtica pasar aquí una noche.

Los Zhuang (壮族 Zhuàng zú) son la minoría étnica con la población más numerosa y en su mayoría viven en esta zona, la región de Guanxi. Prefieren las casas de madera, construidas en montes y ríos y apoyadas sobre pilares de un metro de altura ya que están en una zona muy lluviosa. La parte baja la usan para el ganado y como almacén y, en la parte alta cocinan y hacen  vida.

Los Yao (瑶族 Yáo zú), o más bien, las mujeres de la minoría Yao son conocidas por su larga cabellera. Se la cortan una vez en la vida, cuando cumplen la mayoría de edad. Les puede llegar a medir 2 metros. Mujeres y hombres de esta minoría, suelen cubrir su cabeza con un turbante negro o rojo.

Una vez llegas a lo alto de la aldea, se abren ante ti las famosas terrazas de arroz de Longji, todo a tu alrededor es verde bajo un cielo azul precioso. En China a veces es difícil ver estos cielos.

Desde el mirador

En esta excursión, al igual que ayer nos acompañaba un chico muy simpático que fue grabando con su cámara y su dron.

Al final del post os comparto el vídeo.

Durante el camino, de vez en cuando hay algún puesto de venta de artesanía, comida, zumos. Paramos en uno de ellos y tomamos un zumo de naranja recién exprimido, no estaba frío como nos hubiera gustado, pero si muy rico.

Wendy nos llevó a ver a una señora de la minoría Yao y nos mostró su larga cabellera. Probablemente hay cosas preparadas para el turismo, pero he de decir que este lugar conserva mucho su esencia y tradiciones.

Señora de la minoría Yao

Continuamos la caminata, ya en dirección a la aldea, que una señora de la minoría Zhuang nos esperaba para comer en su casa.

En el centro de la sala, había preparado todo con mucho cariño. Nos sentamos en la mesa circular y poco a poco fue sacando los platos. La señora había preparado varios platos típicos. Avisada por Wendy  preparó para mi todos los platos sin gluten.

Arroz glutinoso cocinado en bambu

Este arroz es uno de los que preparó de dos formas diferentes, con y sin gluten. Fue un momento muy auténtico, además de comer de diez, compartimos juegos con su nieto, un niño encantador y, pudimos celebrar con una tarta china el cumpleaños de Maruxi. La señora le puso una velita y nos dio un regalo a cada una, una especie de colgante con una bola de seda de colores. Tradicionalmente esta bola o pelota se agita y lanza al candidato escogido para una cita en el Festival de la canción, se utiliza como prueba de amor.

Más o menos eran ya casi las 17:00 horas y tocaba volver a Guilin. Nuestras compañeras catalanas se fueron con Wendy a ver cositas de Guilin y nosotras hicimos una parada en el hostel para pegarnos una ducha y salimos hacia la zona de restaurantes para ir a cenar y seguir celebrando el cumpleaños de Maruxi.

Fuimos a cenar al restaurante Don Quijote, lo regenta una chica que habla un español perfecto. Tomamos un vino blanco delicioso, que tras varios meses en China he de decir que me emocionó. También pedimos tortilla de patata, huevos rotos, ensalada, … precio asequible y descansas de comida china.

Acabamos el día tomándonos un mojito en la calle ZhengYang en una terraza con música en directo. Para volver al hostel fuimos dando un paseo por los puentes sobre el lago Rong Hu.

Al día siguiente, cogíamos tren hacia Chengdu.

Aquí os dejo el vídeo de nuestros dos días y medio en Guilin y sus alrededores, gracias a la agencia Wendy Wei Tours. Si tenéis alguna duda sobre esta zona, preguntarme y, si preferís con guía, os recomiendo contactar con Wendy. Normalmente hago todos los viajes por mi cuenta, pero esta zona fue un acierto hacerlo con ella, por temas de logística y por la riqueza cultural que tiene y te aporta una persona que es del lugar.

Si vienes a China, tenéis que vivir GUILIN y YANGSHUO.

3 thoughts on “Viaje por China en 25 días: GUILIN y YANGSHUOu

    1. Oh, graciass. Además ahora que has estado ya sabes lo espectacular y mágico que es este rincón de China. Espero tu post y tus fotos. Un abrazo.

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