AMÉRICA, CUBA, Sin gluten

Qué ver en Trinidad, una joya colonial

Trinidad es un imprescindible de Cuba. Este bonito pueblo colonial es para recorrerlo a pie. Calles estrechas, empedradas con adoquines salpicadas por casitas de colores con fachadas con mucho encanto y ventanas de hierro forjado, música en cada rincón, y con su canchánchara como bebida típica.

¿Cómo llegar a Trinidad? Si vienes desde La Habana está la opción de bus con Viazul que sería la más económica, contratar un taxi o alquilar un coche. Una de las paradas que se suele hacer si tienes días de sobra es en la ciudad de Santa Clara.

Nosotras a Trinidad llegamos a media mañana desde Topes de Collantes. Nuestra casa para las próximas tres noches fue Casa Zenia Wanda. Desde este enlace a AirBnb te harán un descuento si es tu primera reserva.

Al llegar estaba Zenia y la chica que se ocupa de la casa y del desayuno, aquí es típico y es uno de los trabajos más valorados. Nos explicaron un poco las cosas que hay que ver y se pueden hacer en Trinidad. Desde allí reservamos una excursión a caballo al Valle de los Ingenios para nuestro tercer día en Trinidad por 20 € cada una.

Decidimos coger un taxi e ir a Playa Ancón, a comer allí. En la playa hay varios chiringuitos donde puedes comer platos sueltos por 8 CUC.

Con la familia de Santa Clara

El agua estaba perfecta y en la arena se estaba de lujo, con sombrilla si te apetece taparte del sol, gratis. Tomamos un mojito en la arena a 3 CUC cada uno.

Cuando ya llevábamos un rato apareció esta familia de la foto y enseguida nos pusimos a hablar con ellos. Pasamos un rato muy agradable y sobre las 19:00 llegó el mismo taxista que nos había traído, para llevarnos de vuelta a la casa. Nos cobró de ida y vuelta 20 CUC (18 €). Si negocias por tu cuenta en la calle, igual lo puedes sacar a mejor precio.

Ya en casa nos dimos una buena ducha y nos cambiamos para ir a dar una vuelta por Trinidad. Fuimos caminando hacia la Plaza Mayor donde, justo al lado, está la Casa de la Música.

La música se escucha desde lejos y la reconocerás por su escalinata. Puedes quedarte allí sentado aprovechando el wifi de ETECSA y escuchando la música como hacen muchos turistas o entrar pagando una pequeña entrada de unos 3 CUC por persona.

Primero nos sentamos en la zona de más abajo para tomar una copa tranquilamente y ya después subimos a la zona del escenario. Si te gusta bailar allí no pararas, muchos turistas se animaron a salir. Al escenario van saliendo distintos grupos que lo hacen genial y se pasa un rato muy divertido.

Si subes más arriba todavía hay baños y otra sala de actuaciones, también al aire libre quizás más tranquila y cuando todo esto acaba, se pasa a otra sala en el mismo recinto pero cerrada más rollo discoteca de lo que estamos acostumbrados. Muy recomendable la Casa de la Música.

A la mañana siguiente nos levantamos y salimos hacia el Parque Central donde se encuentra el Hotel Gran Iberostar que era el punto de reunión para nuestro FREE TOUR por Trinidad.

Siempre recomiendo estos tour porque te permite conocer la ciudad con alguien que la conoce al dedillo.

Nuestro guía desde el principio demostró que el tour iba a ser divertido. Fuimos recorriendo los puntos principales de Trinidad y aprendiendo un poco de historia.

Las fachadas son de colores para que el calor sea más llevadero porque si fueran blancas, reflectaría el sol. Esto le da un toque aun más especial.

La Plaza Mayor la reconocerás por su zona ajardinada y porque hay palmas reales, que son el árbol nacional de Cuba. Además está flanqueada por la Iglesia Mayor de la Santísima Trinidad y distintos palacetes que en estos momentos son museos.

Plaza Mayor de Trinidad

En esta plaza hay dos estatuas de unos galgos de bronce regalados a la ciudad por una familia americana unos los bancos blancos que llegaron desde Italia. En el centro antiguamente había un pozo pero lo taparon porque olía mal y pusieron una estatua de José Martí que luego fue cambiada por la actual de Terpsícore, la musa griega de la danza.

Desde la Galería de Arte Universal Benito Ortiz, tienes unas vistas muy chulas y además la galería merece mucho la pena verla. Es gratuita y se puede visitar de 9:00 a 17:00 horas.

Al fondo la torre de la Iglesia de San Francisco de Asís
Músicos que tocaban fenomenal y ventana con rejas donde se forjaba el amor antiguamente

En las ventanas bajas a modo de balcón con rejas de hierro forjado antiguamente se colocaban las chicas solteras porque no podían salir y cuando alguien les gustaba podían hablar desde allí durante meses y, al año, les daban permiso para salir, pero siempre acompañadas de un chaperón, lo que por aquí diríamos, carabina.

Entramos al Templo de Yemayá donde el santero nos habló del origen de esta religión que practican algunos cubanos, la santería y de los Orishas que son los dioses de la santería cubana.

El tour fue muy completo y nos recomendó varios sitios típicos como Café Don Pepe con casi 40 variedades de café, la Casa de la Trova donde escuchar buena música, el Café Fortuna donde tomar una canchánchara o un buen ron, mojito, daiquiri.

Es un bar pequeño con mucho encanto, sus paredes y techo están llenas de billetes de distintos países y el mobiliario es muy original.

Caminando pasamos por la Casa de la Cerveza. Está en un teatro en ruinas, lo reconocerás fácilmente por su fachada. Allí puedes tomar una cerveza cristal o uno de sus cócteles por 2 CUC.

La Casa de la Cerveza

Una vez terminado el tour, fuimos a ver donde estaba la estación de autobus, porque en dos días teníamos que venir a coger el bus para ir a Cienfuegos y como nos coincidió el problema de desabastecimiento de carburante, nos dijeron que fuéramos a asegurarnos de que el bus salía.

Un señor en la taquilla nos explicó que el nuestro no saldría, pero si uno que salía una hora antes. También nos advirtió que fuéramos con una hora de antelación. Menos mal que fuimos a preguntar.

Volvimos a casa a descansar del calor con un poco de aire acondicionado. Al poco salimos a comer que ya era algo tarde y fuimos a Muñoz Tapas. La carta nos pareció interesante sobre todo porque ponía que tenía tortilla de patata.

Comimos un poco de todo, sobre todo mis amigas, yo me limité a lo que me indicaron que podía tomar sin gluten y lo cierto es que estaba todo de repetir. Con café y bebida, pagamos 31 CUC de tres personas, unos 28 €.

Ya con el estómago lleno, volvimos a la Galería de Arte Universal Benito Ortíz porque nos habíamos quedado con las ganas de verla con tranquilidad. Hay láminas que puedes comprar, pero se nos iban bastante de precio.

Galería de Arte Universal Benito Ortíz

Callejeando llegamos el Parque Central y en una tienda compramos tarjetas de ETECSA para poder conectarnos y yo aproveché para enviar unas postales. En este parque suele funcionar internet.

De camino a casa vimos La Floridita de Trinidad y este muñeco controlando la calle.

Ya en casa nos dimos una ducha y aun nos animamos a ir a tomar dos cervezas y un mojito a La Casa de La Cerveza, las tres cosas por 7 CUC y el camarero nos trajo un poco de uva y nos estuvo contando historias de la ciudad.

Al día siguiente, ya 29 de septiembre, madrugamos porque nos venía a buscar un señor para ir de excursión al Valle de los Ingenios.

La excursión era a caballo y en cosa de 10 minutos desde nuestra casa llegamos a las caballerizas donde nos esperaban dos preciosos caballos y una yegua. A mi me tocó la yegua y lo cierto es que solo había montado en un caballo de pequeña y en plan subir y bajar. Una vez arriba, me puse un poco nerviosa y le pregunté al señor que cuanto rato era. Me dijo que era prácticamente toda la excursión a caballo pero que estuviera tranquila que iría conmigo al lado si hacía falta.

¿Qué pensáis que hice?

Pues me disculpé con el señor y con mis amigas, pero me entró pena de la yegua e incertidumbre de como sería el camino y decidí no ir. Me despedí por un rato de mis amigas y volví sobre mis pasos hacia casa.

Una buena opción para hacer esta excursión la podéis encontrar en trinihorsecuba.com (web en construcción) pero puedes contactar con la empresa a través de https://www.instagram.com/trinihorsecuba/

Os comparto unas fotos de la excursión al valle de los Ingenios de mis compañeras de viaje, a ellas les encantó la experiencia y los paisajes que vieron.

En casa aproveché la terraza y que teníamos la casa de dos plantas para nosotras solas e hice un poco de pilates, leí y tomé el sol en una de las tumbonas.

Las vistas desde la terraza

Al rato salí hacia la plaza de Santa Ana, que sabía que estaba al fondo de nuestra calle, la calle Santo Domingo.

Fue un lugar religioso de referencia que actualmente se encuentra en ruinas, pero el conjunto de la plaza tiene un encanto decadente interesante.

Desde la Plaza de Santa Ana hay una buena vista de una parte de la ciudad

Continué con mi paseo por Trinidad por la calle paralela a Santo Domingo. Todas las calles parecen iguales, con sus casas de colores y gente en la calle que te saluda amablemente. Antes de llegar a la Plaza Mayor me encontré con un mercado de artesanía con varios puestos y poca gente comprando, aunque había detalles muy chulos.

Cuando te acercas a la zona de La Casa de la Música ya ves algún turista, su escalinata con algo de sombra es un buen lugar para sentarse y usar el wifi.

Justo al lado está la Iglesia de la Santísima Trinidad y aproveche que estaba abierta para visitarla. Continúe por la plaza y baje por la calle desengaño donde se encuentra el Museo Municipal o Palacio Cantero. Durante el free tour nuestro guía nos contó su interesante historia, con envenenamiento incluido por parte del doctor Cantero hacia un comerciante de esclavos que contaba con numerosas plantaciones de azúcar en la zona.

Con mis amigas había quedado sobre las 14:00 en casa así que pensé en comer algo. Entré en un pequeño bar que se llama Bar Borrel, que es algo así como una peña del FC Barcelona, con camisetas, fotos y bufandas que cuelgan de las paredes. Le expliqué a la chica lo del gluten y me pedí una ensalada con frutas y una tortilla francesa con una botella de agua, todo por 5 CUC.

Ya en casa, enseguida llegaron las chicas y no habían comido así que salimos y fuimos a Muñoz Tapas de nuevo, porque nos gustó mucho. Yo aproveché y me tomé un café con hielo riquísimo. Me estuvieron contando la excursión al Valle de los Ingenios y enseñando fotos.

Volvimos a casa a descansar sobre todo del calor con el aire acondicionado.

Por la noche fuimos al bar de los billetes en el techo, el Café Fortuna, que total que el chico que organizaba la excursión, también trabaja allí. Probamos la canchánchara y el daiquiri.

Cenar cenamos justo al lado en un bar con música en directo. Los platos fueron para que os hagáis una idea de precios: cerdo asado 6 CUC, camarones al ajillo 7 CUC y espaguetis a la marinera 6 CUC. Las cervezas a 2 CUC y agua a 1,50 CUC.

Aun nos animamos y fuimos a ver la famosa discoteca Ayala que está dentro de una cueva. El camino para llegar no es muy cómodo y la luz escasea, pero si tienes tiempo, acércate a verla y a tomar una copa.

Discoteca Ayala

A la mañana siguiente salíamos en bus hacia Cienfuegos y no sabéis lo complicado que nos fue encontrar un taxi que nos quisiera llevar a las 6 de la mañana a la estación, pero lo conseguimos tras muchas negativas. El madrugón fue importante, pero sobre las 8:00 horas nos acabamos montando en el bus de Viazul y en una hora y media llegamos a Cienfuegos. El billete lo compramos online desde España y nos costó 6 CUC por persona. Lleva chaqueta para el bus porque el aire acondicionado va a tope.

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