ESPAÑA, EUROPA, GALICIA, Sin gluten

Santiago de Compostela sin gluten

Llegamos a Santiago de noche, tras un vuelo desde Madrid con Ryanair por menos de 20 € por persona. La distancia del aeropuerto a Santiago es menos de una hora  en un bus por 5 € que va haciendo distintas paradas.
Nosotros paramos en Plaza Galicia que nos venía genial para ir a nuestro hotel. El Hotel Gelmirez está céntrico, Calle Horreo, 92 y la verdad es que fue; en recepción una gran elección. Nos atendieron de maravilla y las instalaciones son modernas y cuidadas. Las habitaciones amplias y cómodas y el buffet del desayuno muy abundante y con productos sin gluten, toda una alegría para nosotros, ya que somos una pareja con intolerancia al gluten.
Estuvimos poco tiempo, pero intentamos aprovechar
La Plaza del Obradoiro.
Tiene mucho encanto, aunque nos tocó verla de una forma diferente. Había una carrera y era la meta, así que estaba llena de corredores. La Catedral impresiona, ahora la están restaurando por lo que pierde algo de encanto pero igualmente, merece la pena visitarla.
Callejear por la zona vieja.
Paseando por sus calles, pueden probar Tarta de Santiago por la Rua do Vilar, puedes tomar unas tapas en la Ruela de entrecercas, y si tienes suerte como nosotros, disfrutar de la terraza porque salio un día muy soleado. Callejeando puedes encontrar la que dicen puede ser la calle más estrecha de España, Entrerruas, atravesar Rua Nova pasando por Plaza das Platerías y llegar a Plaza de Cervantes donde puedes tomar un refrigerio en uno de los bares que la rodean.
Comer en la Rua San Pedro.
Encuentras bares de menú y con buena carta, para todos los gustos.
Nosotros comimos en el O Afiador. Tiene carta sin gluten y mucha variedad. Tanto el lugar, como el servicio y sobre todo la comida, nos gustó mucho.
Probamos la vieira, berberechos y el raxo. Todo riquísimo y todo, con agua incluida, no llegó a 30 €.
             
Mercado de Abastos. Merece la pena verlo. Todo productos frescos en un entorno arquitectónico histórico y único. Ofrecen cursos de cocina y nos llamó la atención que hay servicio de envío de sus productos, a toda España.
– Tomar unas cañas o unos vinos en nuestro caso, en un lugar con ambiente, pero tranquilo como el Pub Modus Vivendi. Y si te gusta la música en directo, en la parte de abajo, suele haber a menudo. Está en la Plaza de Feixo.
– Como capricho, fuimos a cenar a la Crepería St. Jacques, Rua Nova, 42 El lugar ya es bonito, pero poder comer creps fue increible. Son todos sin gluten y los hay dulces y salados. Son bastante grandes y a un precio razonable, entre 6 y 8 €.
– Dar un paseo por el Parque  Alameda. Nosotros lo vimos de noche y tiene su gracia. A la entrada está la estatua de las Dos Marías y en que te adentras en el parque no paras de ver árboles espectaculares. Las vistas, desde el Mirador, merecen la pena.

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