ASIA, INDIA Y NEPAL, Sin gluten

Ruta por el Rajhastan. 3ª parte UDAIPUR

Ya es día 2 de agosto y salimos hacia UDAIPUR, pero a mitad camino paramos en el templo Chaumukha, de RANAKPUR (es gratis, salvo 25 Rupias por cámara). Nada más bajarnos vemos que esta lleno de monetes y Estela y yo ahí que vamos, cual paparazzis.
De pronto, ¡crass! Estela mete su pierna en una alcantarilla de barrotes, yo me miro, y sigo con los monetes…pobreta, yo pensaba que se había caído de culos pero no, tenía una pierna atrapada entre los barrotes. Total, que con unos señores muy amables, la sacamos de ahí con heridas de guerra.

Entramos al templo descalzos y supuestamente con una cámara de fotos , y enseguida un monje nos guía amablemente (este no sabe que al final no le vamos a poder dar ni una Rupia, no llevamos suelto). Otros monjes más jovencitos nos hablan de la tomatina de Buñol, y de las fiestas de San Fermin, que les encantan.

 

Volvemos a la furgo y vamos por una carretera contemplando el valle de Aravalu, llena de curvas y de monos.
Paramos a comer en “Casa Manolo“ y continuamos hacia Udaipur.
Al llegar, Biyei nos deja en el parking y vienen dos Richsaw a por nosotros.El hotel esta bastante bien, Panorama Guest House, desde la habitación ves el lago Pichola. Aprovechamos y dejamos la ropa para lavar en el Hotel, ya que aquí pasaremos dos días. Dejadas ya las maletas, nos echamos a la calle.

Vemos de pasada el templo hinduista Jagdish, ya que mañana tenemos guía, hacemos alguna compra y buscamos un ATM (cajero) porque vamos ya sin liquidez en el bote de 7 y en el de 5. Un chico les recomienda a las chicas el restaurante Dream heaven así que vamos. Una terraza con camitas muy chula y aquí Mariano come huevos fritos y una patatas con pisto que quitan el sentido. También pedimos unas cervezas y charramos animadamente de esos temas que nos gustan tanto.

3 de agosto

¡Buenos días! ya vamos a por nuestro día 11 en India. Desayunamos en el hotel zumo y tostadas varias con Nutella, que las niñas disfrutan mucho con el chocolate y bajamos, que ya nos espera nuestro guía, Puskher.
Empezamos por el templo hinduista Jaghdish, nos ponemos la señal roja (aunque algunas se ríen diciendo que parecemos cejijuntas), nos explica el significado de la esvástica y como Hitler en un viaje a India la copió, pero dándole la vuelta y, continuamos por la ciudad. Esta versión es similar a la que nos habían explicado en Mandawa.
Vamos al City Palace, que es el Palacio más grande de todo el Rajhastan. Aquí sólo entramos una cámara y las demás nos las hacen guardar en una garita, aquí son más listos.  Es bastante grande, así que pasamos sobre dos horas dentro, y Laura va mirando más las vistas que el Palacio, y el guía todo el rato encima nuestro para que le hagamos caso.  A Mariano le dice que somos un poco pesadas con las fotos.
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Al salir nos viene a buscar nuestro conductor y nos llevan a una tienda de pinturas sobre láminas, el chico que nos lo explica tiene un aire a Craig David. No compramos nada y nos dan una vuelta por los lagos de Udaipur.
Esta ciudad nos da la impresión de que es más occidental.

Volvemos al centro y vamos a comer a un restaurante Glutten free, que se llama Millets of Mewar, así que me como una pizza sin gluten. Arancha disfruta hoy mucho con la comida.

Por la tarde, los cinco oscenses nos montamos en un Tuc Tuc, y es para vernos…muy divertido!!pero a Mariano le clavo mi hueso del..y Estela y Silvia acaban como para untarse voltaren por todo el cuerpo.
Ya llegamos al Lago Father Sagar, donde van los jóvenes de Udaipur.
Nos pusimos la banda sonora del viaje, “Señorita“ y parecíamos las adolescentes del paseo. Fue muy divertido, al igual que la vuelta al centro, porque nuestro conductor de tuc tuc, nos dio unas vueltas que pensábamos que nos íbamos directos a Agra. En el centro nos encontramos ya con las primas, y nos paramos a charrar con un chico muy majo. Se llama Ron, habla español, nos cuenta muchas cosas sobre sus costumbres y sus sueños.

 

Hemos quedado con el guía para echar unas cervezas y llegamos ya hora y pico tarde, pero llegamos. Hablando hablando, total que es amigo de Ron así que lo llama y se viene a tomar algo con nosotras.

Cantamos, bailamos (la de la mochila azul) y cuando nos damos cuenta se ha hecho ya tarde, así que hay que ir a dormir, no sin antes darme una vuelta en moto que me hacía mucha ilusión. Fue mágico ver la ciudad de esta forma.

Al día siguiente nos levantamos a las 7 para salir hacia Pushkar.

 

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