ASIA, INDIA Y NEPAL

Ruta por el Rajhastan. 1ª parte MANDAWA y BIKANER

Salimos de Delhi, el sábado, día 28 de julio en dirección a MANDAWA, una ciudad llena de Havelis y preciosas pinturas que cuentan historias del cortejo entre las parejas y algunas de ellas muestran el Kamasutra.

Allí un chico, al que llamamos Justin Bieber, nos muestra la ciudad, y hacemos alguna compra, en concreto un tapiz de parches precioso. Nos llama la atención un símbolo muy similar a la por desgracia conocida esvásica.

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Preguntamos y nos explican que este símbolo se usaba en India unos 5.000 años antes de que Hitler la tomara para la bandera nazi y es un signo de bienestar o buena fortuna utilizado en India y en otros países como Nepal o Japón. Si te fijas, esta no es igual, está invertida. En el siguiente enlace, Nona Rubio, en su blog las ociedad geográfica lo explica muy bien.

Al caer la tarde, volvemos al Hostel Shekhawati para cenar y ya por la noche, nos pegamos una buena charradeta con unos autóctonos muy simpáticos e imaginativos, nos meten unas bolas que para que, y algunas nos las creemos. Por lo que vamos aprendiendo a lo largo del viaje, inventan historias para agradar.

 Desayunando en Mandawa

Un encanto de familia de Mandawa

Al día siguiente, 29 de julio nos vamos hacia BIKANER, nuestro conductor va parando y nos va comprando comida, toda buenísima, pero alguna lleva sorpresa y pica. A mitad del camino, paramos en el Templo de las ratas, la verdad es que entramos descalzos o con calcetines sin saber que era este templo, porque a veces nos cuesta entender al conductor. Una vez dentro, veo que me pasa una rata por el pie, así que efectivamente, estamos ahí.

A las chicas no les gusta mucho, pero son valientes y entran, y a Mariano y a mi, nos encanta… bueno nos gusta. Al salir tiramos los calcetines a la papelera.

Seguimos en la furgo y paramos a comer en el Restaurante Gallops, frente al Fuerte Junagari, el cual visitaremos luego. Ya se va notando que estamos en el desierto, el calor es mas seco.

Vamos ya hacia el Vinayak Guest House, y la familia nos recibe muy amable. Encargamos la cena, y nos vamos Rickshaws a ver la ciudad. Es impresionante ver a la gente en su día a día, esta ciudad no es muy visitada por los turistas, y todos nos miran asombrados, sobre todo a Estela a la que ya empiezan a llamar Shakira.

Aquí hacemos muchísimas fotos de la calle y visitamos el templo jainí de Bhandasar, en el que los cimientos contienen 40.000 Kg de ghee, una especie de mantequilla utilizada para su construcción. Está situado en una zona cercana a la ciudad antigua y en lo alto de una pequeña cuesta.

Ya cenamos, charramos y nos damos cuenta de que a los niños de castas mas bajas los tienen en los hostel para hacer las labores y les dan educación y vivienda y a dormir. Esta es la noche en la que se nos va la luz y pasamos de momento, la noche mas insomne hasta el momento, el calor sin ventilador no hay quien lo aguante, pero podemos con todo.

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